Turista: estanciero en Paraguay
Turista: estanciero en Paraguay
DivulgaciónEl turista
puede disfrutar
de arroyos,
de leche
de las
vacas y
paseos
a caballo.
La naturaleza
y la
hospitalidad
campesina
paraguayaEn las estancias siguen dando leche las vacas y poniendo huevos las gallinas, los potros son domados, los terneros marcados en las orejas. Pero algo cambia en el último tiempo.
El turista amante de la vida del campo figura en los haberes de muchos estancieros, que le permitem despertar con los pájaros, participar en los trabajos campesinos y usar sus caballos. No se trata de un show. En todo lo demás la vida transcurre como siempre.
Hace dos meses se creó la Asociación de Turismo de Estancia y el sistema ya está en marcha, en condiciones de recibir turistas de Brasil. Una decena ya forma parte de este grupo y se está haciendo lo posible para que el turismo rural prenda en sus país.
Algunos ya ganaron experiencia. Otros comienzan con muchas ganas y con el aval de la hospitalidad campesina paraguaya.
La naturaleza está de su parte y la variedad também. Hay estancias para los más acomodados que buscan relajarse en forma bucólica, pero también las hay que ofrecen un turismo más movido, como en el Chaco. El comité de bienvenida es similar en todas las estancias: se recibe con un copetín, un buen asado a la estaca. O con comida criolla, como locro - que viene a ser como nuestra cazuela - o sopa paraguaya, un budín de choclo y queso bastante sólido. Y postre? El famoso dulce de mamón, muy parecido al sabor de la papaya.
En todas las estancias, las actividades se parecen: recorridos a caballo, compartir el día con los propietarios y tareas del campo, ya sea como observador o protagonista: orde¤a de vacas, corte de ca¤a de azúcar, doma de potros, marcación de animales.
El paraguayo tiene una forma extraordinária de hospitalidad. Cuando lleva a un amigo a su estancia, mata el mejor novillo...le da lo mejor: eso mismo es lo que tiene que hacer con el turista - nos dice un suizo intalado hace más de 10 a¤os en pleno Chaco.
Estancia San Carlos
Eduardo Parayones y Verónica Busto, llevan más de 10 a¤os haciendo turismo de estancia, a sólo 35 kilómetros de Asunción. Tienen 400 hectáreas, piscina, televisión, teléfono y más de 30 caballos para montar. Las actividades se mezclan con pesca en el río Paraguay, a 14 kilómetros, y con trabalhos de campo.
Si la visita es por el día, debe ser un grupo mínimo de 10 personas. Cobran 25 dólares por persona que incluyen almuerzo, paseos a caballos y piscina. Por seis dólares más se incluyen bebida alcohólicas y música con grupos folclóricos de la zona.
Para alojar (60 dólares, con todo) tienen capacidad para cuatro personas, en dos habitaciones dobles con ba¤o (una con aire acondicionado y la otra con ventilador de techo). Mínimo dos noches.
Además, hay una peque¤a casa con dos dormitorios, seis camas, un ba¤o y cocina. Cobran 200 dólares diarios por el grupo. Si vienen menos de seis personas, es más caro.
En este caso se aplica el sistema en que lo que se ocupe de la cocina se factura. Para arrendar esta casa deve avisarse con 10 días de anticipación.
El transporte corre por cuenta de cada uno, pero si son pocas personas se puede llegar a un acuerdo con los estancieros. Está ubicada en Guarambaré, con ruta alfaltada. Las reservas se deben hacer con dos a cinco días de anticipacion, con o sin alojamiento.
Reservas:Fonofax: (595-21) 211-236.
Estancia Cerro León
Los proprietarios son el senador Carlos Romero Pereira y su mujer, la abogada Teresa María Gross Brown. Hace pocos meses comenzaron con el turismo de estancia en Paraguarí. Tienen 2.800 hectáreas, en que se puede disfrutar de tres arroyos y paseos a caballo (hay 15 montables). Se cuenta con televisión, ventilador de techo y comunicación por rádio.
La estancia se llama Cerro León en honor al campamento del mismo nombre que ocupó el conductor del ejército paraguayo, mariscal Solano López, durante la guerra contra la triple alianza. Argentina, Uruguay y Brasil.
El estabelecimiento se dedica a la cría y engorda de vacunos. Se puede participar de las actividades de campo o también salir de la estancia para ver el pueblo de Pirayú, a seis kilómetros, donde existe una antigua estación de tren.
Todo ello por 40 dólares por persona, sin alojamiento ni transporte hasta la estancia. Existe alojamiento sólo para 4 personas, por ahora, que cuesta 50 dólares, con almuerzo y cena.
La estancia tiene dos habitaciones para alojados, con dos camas cada una, y dos ba¤os. Se encuentra a 62 kilómetros de Asunción, en Pirayú, departamento de Paraguarí. Accesos de asfalto empedrado y un poco más de un kilómetro de tierra.
Reservas: fono (595-21) 201-702





