Rocas encedidas de brillantes colores
PUBLICAÇÃO
sexta-feira, 25 de abril de 1997
Claudio Salvador Especial para o Ponte 
Claudio SalvadorMina Santa Catalina, explotación ecológica de piedras semi-preciosas em Puerto Libertad, Misiones; bocha de ágata en paredón de roca; de una piedra nace una oyaDesde la ruta Doce, a poco más de cinco kilómetros del centro cívico, un espacio alucinante se abre en medio de un agradable valle de pinos, teales y auténtica selva misionera. La mina Santa Catlina II reúne las características de um verdadero emprendimiento ecológico, assumido por el empresario Huberto Mayerhoefer.
Hace más de 20 a¤os, comenzó allí la explotación de piedras semipreciosas. La riqueza en formaciones de cuarzo surge a la vista; filones de amatistas, topacios fumé, crital de roca, jaspe, jade y 48 variedades de ágatas son extraídas del corazón del basalto para deslumbrar al visitante, que libremente puede incursionar en esta maravilla.
En este caso, la falta de políticas promocionales para la inversión en esta actividad, jugó un papel favorable a la ecología minera. Aunque debe reconocerce que la incorporación de maquinarias e implementos darían mayor impulso a los establecimientos, la carencia de medios mecá obligó a extraer las geodas a través de métodos artesanales, respetuosos del entorno natural.
Esta modalidad de la minería sedujo a los Mayerhoefer. Soraya, esposa de Humberto y due¤a de um espíritu cordial encomiable, explica que el deseo es ofrecer un paseo ecológico, separar las piedras pero nada más, assegura.
Las vetas de cuarzos y ágatas (variedad criptocristalina) del mismo mineral) son exploradas cuidadosamente. Una vez descubiertas, se cincelan a mano para apartarlas de su seno basáltico. Las geodas de cuarzo son burbujas cristalizadas de diversos diámetros que, una vez abiertas, dan a liz centenares de prismas con el brillo y tonalidad propia de cada mineral, explica Humberto al citar el azulado de las amatistas, el ámbar de los topacios y el transparente puro del cristal da roca.
Mientras aclara que las ágatas se capturam en pesadas bochas que luego son cortadas en rodajas, Soraya agrega que la pericia y la paciencia son indispensables para el éxito de los pedreros; factores que las máquinas pueden substituir, enfatiza orgullosa de su experiencia.
Finalmente, las gemas ailadas son facetadas, pulidas o engarzadas en los talleres propios de la empresa. Convertidas en finísimas piezas de bijouterie, adornos diversos, ceniceros o árboles de la vida, los souvenirs de la mina viajan por el mundo.
Visitado por coloridos tucanes y golosos picaflores, el recreo cuenta con una vertiente de agua pura que se despe¤a sobre la mina y nutre dos peque¤os lagos en los que fueron sembrados alevinos de tilapia, para que, próximamente, la pesca se torne un atractivo más de Santa Catalina II.


