Primero los negocios, después la gente
Claudio Salvador
Epecial para a Folha
Desorden ecológico y angustia de cientos de familias ribere¤asAl respecto, entidades financieras internacionales confeccionaron un crítico informe aún no fue revelado públicamente.
Calificada hace menos de una década como el monumento a la corrupción por el propio presidente argentino Carlos Menem, la usina hidroeléctrica binacional de Yacyretá (Paraguay-Argentina) llega a su término con una deuda superior a los 10.000 millones de dólares.
El final de obra requiere otros 800 millones, mientras los generadores dan vida a un negocio de 2 millones diarios.
En busca de inversores, la EBY (Entidad Bincional Yacyretá) entra en la galería de las ofertas de las privatizaciones.
Deuda socialCon la instalación del último rotor quedó ensamblada la vigésima unidad generadora de Yacyretá (rincón donde brilla la luna, en guaraní), emprendimiento hidroléctrico que comparten Paraguay y la Argentina sobre el río Paraná.
Entre festejos, los funcionarios anunciaron que en 1998, está prevista la convocatoria a capitales privados que se harán cargo del funcionamiento de la usina y también - se supone - asumirán el pago de más de 10.000 millones de dólares que, por la obra, adeudan ambos países hasta la fecha (10 bi., no sistema brasileiro).
Pero los funcionarios evitan hablar sobre esa deuda, que por cierto no es la única derivada de la construcción de la represa. Más grave aún es la deuda social; el efecto de desorden ecológico y la angustia de cientos de familias ribere¤as desplazadaslas por la creciente artificial del Paraná, cuya cota definitiva alcanzará los 83 metros.
3.000 MWSegún un informe técnico de la EBY, la presa tiene 67 kilómetros de largo y un altura máxima de 30 metros.
El embalse ocupará una superficie de 1.600 kilómetros cuadrados, ocho veces la de la ciudad de Buenos Aires.
La tranmisión de fluido eléctrico está prevista en tres líneas argentinas de 500 Kv hasta la subestación Rincón Santa María y, dos líneas de 220 Kv dirigidas a Ayolas, en Paraguay.
Entre los recientes anuncios, se conoció que la Argentina podría vender a Brasil mil megavatios de su red nacional, a través de una línea de 470 kilómetros que pasará por Yacyretá hasta la represa brasileÀa de Itá, en las nacientes del río Uruguay.
A pleno, la hermana menor de Itaipú (cuatro veces más peque¤a que ésta), estará en condiciones de generar cerca de 3.000 megavatios (nominal: 3.400 MW).
Corpus, un emprendimiento masivmente rechazado por los misioneros en una cansulta popular de 1995 es el próximo objetivo de los gobiernos costeros de la baja cuenca del Paraná.





