Poesía
regional
El Navegante del Iguazú
Viejas aguas escumbrosas
blancos crespones de nácar
arisco animal del monte
potro salvaje que avanza
agua abajo se deslonja
un bramido hecho garganta.
Nubarrón de selva esmeralda
azul tormenta de pájaros
sol y nube se levantan
plumas de poetas cantores
en el mundo se agigantan.
Hombre y soledad, amor y espanto
canto de piedra y agua
grito, terror y nostalgia
viejo río sin distancia
voraz incendio del agua
el hombre cae en su trampa.
Oh, misteriosas aguas
brutal paisaje del alba
sueÀo y rumor que se agranda
cada remo una esperanza
cada surco una distancia.
Arrastrándose en el agua
Don Álvar nunca se cansa
cielo arriba la mirada
pecho adentro su linaje
madre tierra, sangre vasca.
Ya se asoma el navegante
Álvar Nú¤ez su estampa
hombre erguido y arrogante
Cabeza de Vaca se llama,
hijo de Dios que descansa.
Grito de asombro en mi tierra
agua grande se derrama
blanca espuma se levanta
ya llovizna en cataratas
San Martín y Dos Hermanas.
Iguazú tu vieja entra¤a
laberinto del paisaje
en mi tierra colorada
es la estirpe del Guarán
con la verba castellana.
(*)Poema inédito del autor misionero Rodolfo Camacho, residente en San Pedro, dedicado al descubridor de las Cataratas del Iguazú, el espa¤ol Álvar NúÀez Cabeza de Vaca. El autor autorizó la publicación de su obra inédita Navegante del Iguazú.

mockup