Ubicada a 400 kilómetros terrestres de la Triple Frontera, en el norte de la provincia argentina de Corrientes, la represa hidroeléctrica de Yacyretá (‘‘rincón donde brilla la luna’’) cubrirá un 40 por ciento de la demanda del sistema interconectado argentino de electricidad.
Sobre el mismo río Paraná, la hermana menor de Itaipú comenzó a generar en septiembre de 1994 y apunta a convertirse en la segunda represa en magnitud del Mercosur. Este objetivo depende fundamentalmente de la culminación de las obras complementarias y la relocalización de olerías y poblados ribereÀos aguas arriba del dique, donde se hallan ubicadas las ciudades de Encarnación (Paraguay) y Posadas (Argentina).
Actualmente, la represa opera a ‘‘cota reducida’’ de 78 metros, determinada por la elevación límite de inundación del valle del arroyo Aguapey. El estado definitivo de operación será cuando la altura de las aguas superiores alcance los 84 metros. Afirman los responsables de la EBY (Entidad Binacional Yacyretá) que entonces, la represa alcanzará a cuadruplicar la energía entregada por El Chocón, en el sur argentino y casi al doble de la producida por la represa egipcia de Assuán.
La capacidad instalada es de 3.200 MW, comparable a Ilha Solteira Números La potencia instalada de Yacyretá es comparable a la existente en el aprovechamiento hidroeléctrico brasile¤o de Ilha Solteira, 3.200 MW, alrededor de la cuarta parte de la potencia instalada de Itaipú, que es de 12.600 MW.
Para la construcción de la presa se emplearon 3,1 millones de metros cúbicos de hormigón. La superficie del embalse ronda los 1.600 kilómetros cuadrados. La central tiene una altura de 70,4 metros y 808 metros de longitud. Cada una de sus 20 turbinas posee un diámetro de 9,5 metros. Por segundo, el caudal que atraviesa cada unidad es de 830 metros cúbicos. La esclusa de navegación tiene 270 metros de longitud y 27 metros de anchura.
Paraguay y Argentina comparten la EBY Pasaje de peces La central hidroeléctrica cuenta además con un sistema de elevadores de peces. Actualmente, funcionan dos de los cuatro ascensores proyectados para la transferencia. A través de un canal y arrastrados por una corriente artificial, los peces llegan hasta el elevador que, con una frecuencia relativa a la época del aÀo, los conducen hasta el nivel del embalse donde son inmediatamente liberados.
Según informes de la EBY, en la presente temporada de migración reproductiva (septiembre/marzo), están previstas unas de 720 transferencias mensuales (una por hora) con una carga viva promedio de 1.388 kilos de peces.fotos: Claudio SalvadorLa esclusa de Yacyretá, mecanismo vital en la hidrovíaClaudio Salvador
Especial para a Folha

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