El rodeo, una tradición americana
Claudio Salvador
Especial para a Folha
Bernardo HubnerLa
sangre
del
vaquero
y la
del animal
hierven
a un mismo
tiempoPoco conoce el jinete del significado histórico del rodeo. Sin embargo, su sangre y la del animal que enfrenta hierven a un mismo tiempo. Caballo y ser humano entrecruzan miradas y se pierden en un espacio mudo y sordo creado entre el hombre y la bestia, igualmente salvajes.
Entonces, ignorante de su entorno, el centauro se confunde en un duelo sin vencedor ni vencido, hasta que le estruendo de un aplauso interrumpe ese momento íntimo e infinito, volviéndolos a la realidad. La ovación es um premio al coraje del vaquero pero, a la vez, una inconfesa complicidad con la bravura del indómito potro. El público, los admira a ambos.
Claudio SalvadorLos
gauchos
sostienen
su
romance
con la
tradición
nacional
En casi todo el continente americano, el rodeo tiene un mismo origen. Las pruebas actuales rememoran la captura de animales cimarrones - especialmente bovinos y equinos - que luego eram sometidos y marcados a fuego como pertenencia de una u otra hacienda privada.
Desde el Norte y su cowboy hasta nuestros gauchos australes, se reconoce como una de las más arraigadas tradiciones la pericia con el lazo, la doma y la yerra (marcación) que aún se practican en el campo y la ciudad, dando lugar a concurridas fiestas campestres.
Gauchos (o gaúchos) que en tiempos antiguos fueran considerados marginales, matreros y antisociales, son respetados por las actuales generaciones como las figuras más representativas del folklore del Mercosur.
Los hábitos y costumbres gauchescas, muchas de ellas heredadas de las culturas aborígenes, fueron preservados sobre los grandes cambios de la historia. Entre ese legado salvaje, el rodeo se muestra como una de las más auténticas tradiciones de la región.





