Dura prueba de la naturaleza
Claudio Salvador
Especial para a Folha
Claudio SalvadorUrge ampliar los límietes del reino vegetal iguazuenseLa naturaleza puso a prueba a los habitantes del Yguazú. El 21 de septiembre pasado, muy cerca del área turística de Cataratas. Un ni¤o de sólo 20 meses murió entre las fauces de un puma (Felis concolor).
Aunque la tragedia del hijo del guardaparque argentino Esteban Téran Luna puede parecer fortuita - o producto de la torpeza de un viejo felino incapacitado para la cacería de sus presas naturales (así de dijo) -, cabe perguntarse porqué éste y otros animales salvajes abandonan la selva en busca de alimento.
Anilmales cebados Sin precedentes conocidos, este caso debe servir como barómetro de la grave e irracional competencia que la civilización desencadenó contra la naturaleza. El animal se ceba con sangre humana proque cierta vez el hombre se cebó con sangre animal y comenzó la matanza.
Los misioneros conviven con más de diez mil kilómetros cuadrados de selva natural, áreas que son continuamente abordadas por cazadores furtivos del propio país, o procedentesl del Brasil. Los parques provinciales están siendo devastados y la fauna silvestre menor es la principal víctima de ese irresponsable accionar.
En esta desgraciada oportunidad, la naturaleza mostró su poder y se cobró una vida pro tantas. Un toque a la conciencia del hombe, para que pierda su soberbia y comience a comprotar-se como un ser más de la Creación.
Ampliar el reino Aunque persiste la pena, detrás de la conmoción vale recordar la lucha de los ecologistas de la región del Yguazú para que sea concretada la conformación de una reserva tripartita de selva paranaense (Ver Folha de Amizade nº 53); la última diagonal de esta floresta existente en el Cono Sur (más de 300 mil hectáreas) y que uniría a los tres países del polo de la Cataratas.
Ese proyecto propone, al menos en la Argentina, el estabelecimiento de un perímero buffer, zonas de amortiguación selvática para favorecer la cría de pecaríes, coatíes, venados y pacas, entre otros animales de los que se alimentan los grandes felinos.
Ampliar el acotado reinno de estos acorralados sobrevivientes, evitando al mismo tiempo el impacto que significa un límite abrupto de la jungla con las fincas de agricultura tradicional, sin dudas colaborará para que este novedoso y triste episódio pase a la história como un llamado de atención





